martes 10 de enero de 2012

Algo Algo


Una máquina de Rube Goldberg, tal como lo define Wikipedia, es un aparato excesivamente caro que realiza una tarea muy simple de una manera muy indirecta y elaborada. Es, en resumen, la clase de aparto que siempre quise construir desde niño. Probablemente fue Disney, tal vez la Warner Bros, quien con sus programas infantiles metió en mi cabeza que podía ser un inventor. Veía las caricaturas y cómo en ellas las maquinas más absurdas eran capaces de cumplir las labores que todo hombre desearía alguien (o algo) hiciera por él: cepillar sus dientes, peinarlo o incluso vestirlo. Era ficción, simples pero inspiradores dibujos animados.

 Esa clase de dispositivos y sistemas deben su nombre a Rube Goldberg, caricaturista y escritor estadounidense quien con su caricatura "Inventions of Professor Lucifer Gorgonzola Butts" dibujó diagramas esquemáticos etiquetados de "invenciones" cómicas del imaginario profesor (ver foto). Golberg no se dedicó a construir maquinas, pero fue la inspiración para que muchos si lo hicieran. De hecho, un artículo recientemente publicado en un diario norteamericano cuenta la historia de una de esas personas que hacen estos divertidos "aparatos". Se trata de Joseph Herscher, de 26 años, quien desde su natal Nueva Zelanda inició con sus creaciones. Su primera maquina fue diseñada para romper un huevo y el video en el que se muestra cómo lo hizo ha sido visto (hasta el momento de escribir esto) por 2´347.230 personas. 

En el 2009 se mudó a Nueva York y desde allí continuó con sus invenciones. "Estoy intentando hacerlo tan absurdo e inútil como sea posible" dijo en la entrevista y creo que lo ha logrado. Admite que se ha inspirado en varios videos que ha visto en Youtube y ha sido fuente de creatividad para otros. En el 2011, durante la Bienal de Venecia, organizó a 40 niños para que crearan un dispositivo que regara las plantas. Y para algo tan sencillo como pasar la página de un periódico, también creó una maquina (ver video).

miércoles 24 de noviembre de 2010

El asilo que no debió darse

La decisión del gobierno panameño de otorgar asilo a la ex directora del DAS ha generado revuelo en el país y descontento en el gobierno del presidente Santos. Inclusive, la canciller mostró su molestia por que Colombia no había sido notificada de la decisión que se iba a tomar en Ciudad de Panamá. ¿Qué implicaciones trae esto en el proceso que se llevar por las interceptaciones ilegales? ¿Mas funcionarios intentarán usar el mismo mecanismo para evadir la justicia? ¿Es verdad que el ex presidente Álvaro Uribe fue quien le aconsejó a María del Pilar Hurtado asilarse en el país del Istmo?

Para empezar, es claro que Panamá no tenía la obligación de consultar a Colombia sobre la decisión que finalmente tomó (así como Colombia no ha tenido que hacerlo con ningún otro país en ocasiones anteriores). El asilo político es una figura que cada gobierno es autónomo de otorgar o no, basado en los hecho o razones que exponga el solicitante, sin tener que preguntar o informar al país de origen del beneficiario. Nuestra constitución lo consagra en el artículo 36 y ha sido concedido por ejemplo, a Lucio Gutiérrez (ex presidente de Ecuador) y Pedro Carmona (quien sustituyo a Chávez en el fallido golpe de estado en su contra). Por lo que el “malestar” demostrado por la canciller fue innecesario e inútil, pues declaraciones como esas ni modifican los hechos ni enriquecen la colaboración entre las dos naciones.

Como sea, no deja de ser preocupante que se esté utilizando una figura que, en teoría, sólo debería ser concedida para aquellas personas que son perseguidas por delitos políticos, para evadir responsabilidades en delitos que son de otra índole. Con este precedente, no es de descartar que otras personas intenten hacer lo mismo, tal vez en Panamá o en otros países. Evitar que se hagan solicitudes no es posible, pero intentar persuadir a gobiernos amigos para que las nieguen si se puede hacer. Y es ahí donde una verdadera diplomacia debe actuar (no por micrófonos ante medios, dando la sensación de que se tiene que hacer lo que Colombia dice o nos molestamos). Porque una vez un país argumenta que su decisión fue tomada “soberanamente”, es muy difícil que la modifique por presión de otro estado.

Si se tiene por cierto lo que escribió Daniel Coronel en su columna de Semana, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez sería la persona que le aconsejó a María del Pilar Hurtado salir del país. Además, también se estaría planeando el asilo de otras personas “…así como Bernardo Moreno había contado con el apoyo del Partido Popular, de José María Aznar, y de varias organizaciones de la derecha ibérica para explorar esa posibilidad en España” (la del asilo). No es descabellado pensar en que eso sea cierto, de hecho, es lo más sensato: con ocho años en el gobierno se hacen muchas amistades, muchas poderosas amistades.

Este episodio, que aún no tiene fin, pero que si ha hecho pensar mucho en cómo seguirán las investigaciones por las “chuzadas” del DAS, debe dejar de lección a la fiscalía que la verdad debe ser hallada de manera ágil, las ordenes de captura deben ser expedidas con prontitud sobre las personas que tuvieron alguna relación en las interceptaciones ilegales, por lo que se requiere mayor efectividad en las investigaciones. Por demora en los entes de investigación no se debería poder eximir una persona de sus responsabilidades penales, y, mucho menos, provocar impunidad.

Lo único que esperamos los colombianos es justicia. Amanecerá y veremos.

martes 23 de noviembre de 2010



Lo malo de enamorarse, la peor parte de amar a alguien, es cuando ese sentimiento que antes causaba cosquillitas en el estomago se transforma en algo peor que una úlcera dolorosa. Es una época triste, un momento pre-depresivo, oscuridad sentimental que amenaza incluso con la negación a ser víctima de Cupido de nuevo. Sin embargo, una tusa no es el fin del mundo, es solo cuestión de tiempo para superarla. La clave está en hacer que ese tiempo no sea la tortura constante de recuerdos del pasado.

Jugando al “doctor corazón”, aunque siendo más víctima y predicando pero no necesariamente aplicando, aquí están una serie de consejos que, en teoría, deberían hacer más llevadero el despecho:

1-Aléjese de la otra persona: sométala a cuarentena, no le hable, no la visite, no le escriba, no la llame (y en especial no la llame si usted está borracho, ni llame y cuelgue, y mucho menos haga el papel del mudo). La idea es demostrar que usted, aunque días antes haya dicho “No podría vivir sin ti”, es capaz de vivir normalmente.

Aunque tampoco se trata de jugar a “No quiero volver a verte en mi vida”, eso solamente le demostraría a la rompecorazones que ha hecho muy bien su trabajo. Y eso nunca, ¡ante todo la dignidad! Todos podemos actuar: poner una sonrisa falsa inclusive si la muy descarada se pone en contacto para contar que alguien le hizo un chupón y no sabía cómo esconderlo de su mamá.

2- No demuestre la Tusa: Estar triste no es malo, tampoco lo es demostrarlo, ocultar los sentimientos no es bueno. Sin embargo, una cosa totalmente diferente es la “sobre-exposición” del estado de ánimo. Puede estar totalmente seguro de que hablar sobre las posibles causas que llevaron a que le rompieran no es un buen tema para entablar conversación con un extraño. Tampoco es buena idea actualizar su estado en facebook con frases tipo “Estoy que me muero, como duele ser despreciado”, publicar en Twitter que se ha comido 5 litros de helado para pasar aquel trago amargo, o colocar como mensaje personal en Messenger un corazón roto.

3- Escuche música, pero no cualquier música: Esta es la parte más difícil, aquella del síndrome de “mientras tenga que cambiar la radio de estación porque cada canción me hable de ti”. Para bien o para mal, la mayoría de las canciones hablan de amor. Desafortunadamente, en una tusa, esas canciones no son las más convenientes. Por eso hay dos opciones: o no volver a escuchar aquellas melodías que nos dibujaban una sonrisa en el rostro, o hacerlo pero sin involucrar algún sentimiento. En realidad, cuando se es capaz de escuchar “nuestra canción” sin pensar en ella (o el) es cuando realmente la tusa se ha superado. Mientras tanto, no es mala idea escuchar música alternativa.

Fuck you, por Cee Lo Green, es la canción recomendada (ver video) Es terapia de choque contra el odio, probablemente con propiedades medicinales. Repetir esas dos palabras, gritar a todo pulmón aquel simple coro, es una forma artística, nada vulgar (o por lo menos no de forma evidente en español), de deshago y de echar indirectas.

4- Un clavo saca otro clavo: Lo dice la sabiduría popular, y la voz del pueblo es la voz de Dios. Así que este lema se convierte en dogma de fe y no es ni siquiera necesario explicarlo.

5- Convierta su despecho en arte: ¿Quién dijo que sólo se pueden escribir canciones de amor? NO, el despecho también es una gran fuente de inspiración. Así que no hay que desaprovechar, manos a la obra y a componer, puede que en usted se encuentre el nuevo “charrito” negro. Y si usted no es bueno cantando, pues en la pintura (¿Por qué no hacer un corazón roto que transmita el dolo del autor con solo verlo?), o en las letras (¿Qué tal una novela en la que la protagonista muere en manos de su amado, quien la apuñala?). Claro que si a usted la falta un poco de creatividad, o no ha sido bendecido con un don artístico, puede hacer algo más simple: Intentar escribir una serie de consejos para superar una tusa y publicarlo en un blog.

Como sea, la tusa no es un periodo pre-muerte, es fácilmente superable. ¿Algún otro consejo?

sábado 8 de mayo de 2010

Mockus y la campaña tipo Obama

Es un fenómeno político, ha subido de manera vertiginosa en las encuestas, además de ser el indiscutible amo y señor de las redes sociales, su nombre: Antanas Mockus. Son tantas las similitudes con la campaña de Obama por la presidencia de los Estados Unidos, que inclusive existe la posibilidad de que todo termine en una gran decepción.

Hace un año nadie hubiera apostado un peso porque Mockus sería presidente de la Republica, sin embargo, ahora la situación es radicalmente diferente: hoy es visto como el más seguro huésped de la Casa de Nariño. ¿Por qué el cambio? Son muchos los factores, pero se podrían resumir en que: primero, la segunda reelección no pasó, segundo, la seguridad ya no es vista como el principal problema de Colombia, y tercero, se requiere cambio.

Parecería un poco paradójico hablar de cambio cuando alrededor del 75% de los colombianos tiene una imagen favorable del presidente (después de 8 años de gobierno!). Sin embargo, es claro que la sociedad no quiere más escándalos: no más para-política, Yidis-política, falsos positivos, etc., etc. Y este es el primer aspecto que tienen en común Mockus y Obama: se muestran como una alternativa, una nueva forma de hacer política.

A Obama le quedó fácil ganar contra el candidato del presidente más impopular en la historia de su país. Pero con Mockus la situación es diferente: se está enfrentando al mejor ministro, del, considerado por muchos, mejor presidente de Colombia en la historia moderna. No la tiene fácil, aunque, por lo menos, hasta ahora, en las encuestas va punteando.

El segundo aspecto en común es la forma en la que transmite su mensaje. Ambos utilizaron la tecnología como una herramienta poderosa, son “campañas 2.0” Obama supo aprovechar las redes sociales y Mockus está haciendo lo mismo. Facebook y Twitter se han convertido en la plaza pública más grande del país.

Y aunque el candidato del partido verde no es el único que utiliza internet para llegar a posibles electores, si es, de lejos, quien mejor provecho le ha sacado. La retroalimentación entre elector y aspirante a ser elegido es grande. En Facebook, por ejemplo, cada actualización de la página del partido o de Mockus genera cientos de comentarios en pocos minutos.

El tercer punto en común es el voto joven. En Estados Unidos el candidato demócrata “barrió” entre los menores de 30 años. En Colombia, según las últimas encuestas, el preferido entre los jóvenes es el ex alcalde bogotano. Habrá que esperar si este segmento de la población (caracterizado por su abstencionismo a la hora de votar), acude masivamente a las urnas en estas elecciones o no.

Una cuarta similitud es el apoyo que ambas campañas recibieron de los artistas. Estrellas de Hollywood, cantantes y personas del arte americano declararon abiertamente su intención de votar por Obama. Se grabaron comerciales de televisión a favor de su candidatura. Algo similar ha pasado aquí: actores y actrices se han sumado a la ola verde, e inclusive Juanes la ha apoyado.

Y aunque en Colombia no se han hecho micro-donaciones por internet a la campaña de Mockus (como si pasó en Estados Unidos), si existe una forma de financiación innovadora: los afiches no se regalan, ni siquiera los botones y mucho menos las camisetas (como si sucede en otras campañas), cada personas debe pagar si quiere tener uno de esos artículos (aunque hay que aclarar que las manillas si son gratis).

Como sea, existe el riesgo de la decepción. Puede que sea tanta la expectativa que genere Mockus entre sus seguidores, que al estar en el gobierno no se cumpla de la manera en que se creía (tal como ocurrió con Obama). Sin embargo, él ha sido muy cuidadoso al advertir que no es ninguna clase de Mesías, y eso lo deben tener en cuenta quienes voten por él creyendo que será el redentor del país.

Será sólo el 30 de mayo que podremos saber si existe la similitud más importante entre ambas campañas: La victoria. Por el momento no hay nada definido, cualquiera de los dos puede ser el reemplazo de Uribe, en lo que muchos han considerado las elecciones más importantes de los últimos 10 años.

sábado 13 de febrero de 2010

El poder y los medios

En días anteriores la opinión pública se sorprendió con el anuncio de la Casa Editorial El Tiempo de modificar el estilo de la revista Cambio, que se caracterizaba por la investigación y denuncia, y cuya publicación era semanal, a una magazine de enfoque más cultural (yo diría light) de circulación mensual. Aunque la razón que argumentan los propietarios de la marca es económica, queda en el ambiente la impresión de que los verdaderos motivos fueron de otra índole.

“En 2009 hubo ganancias y para 2010 ya se habían vendido más de $1.500 millones. Aunque no soy gerente, pienso que este año, con la recuperación de la economía que se espera, las utilidades de Cambio habrían podido aumentar” señaló Rodrigo Pardo, ex director del semanario, en entrevista a El Espectador. Inclusive se atrevió a señalar que su salida, y la de su equipo de trabajo, se debió a las denuncias que se hicieron en contra del gobierno, ciertos personajes públicos y grupos financieros.

Y es aquí donde uno se pregunta qué tanta independencia existe entre los medios y periodistas, y los grandes poderes económicos y políticos del país. La reflexión se debe hacer teniendo en cuenta que la relación entre ambos es estrecha: las mismas personas que ocupan altos cargos en el gobierno son accionistas de periódicos o revistas, y columnistas son familiares de políticos o ex políticos, por solo citar dos ejemplos.

Por eso no es raro que se ponga en duda cada una de las publicaciones de un diario o un noticiero: ¿Con esa noticia estarán intentando favorecer los intereses de alguien? Es el filtro al que se deben someter cada una de las notas o artículos que se publican. Sin embargo, y en esto hay que ser justos, también existen periodistas con gran ética profesional, que no aceptan ninguna clase de presión o prebenda por “ayudar” a alguien.

Hace pocos días, por ejemplo, periodistas de la ciudad de Villavicencio denunciaron que una candidata al senado por el partido conservador envió sobres con dinero a diferentes medios (como un regalito). Hechos como estos demuestran la gran entereza ética que deben tener los miembros del llamado “cuarto poder”.

Pero la posibilidad de recibir “un dinerito extra” por hacer un “favorcito” no es el única forma en que se pretender desviar el trabajo periodístico. Las presiones, ya sean de manera directa o indirecta, son una forma de silenciar las denuncias o hacer publicar algo. Amenazar con quitar un pauta publicitaria o hacer perder el empleo, también son un problema con el que se tiene que lidiar.

Para que exista una verdadera democracia debe existir prensa libre: no deben haber medios orientados a favorecer determinado grupo o interés, ni presión para intentar detener el periodismo de investigación y denuncia, ni censura, ni amenazas por quienes piensan distinto. Ojala en Colombia esto se entienda, y el “cuarto poder” cumpla cabalmente su función: fiscalizar a quienes tiene en sus manos el destino del país.

 
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